Estrategia, identidad verbal y visual, y todo el sistema que hace que tu marca funcione dentro y fuera de la empresa.
Una marca no es un manual: es lo que la gente recuerda cuando tú no estás delante. El diseño es la consecuencia, no el punto de partida.
Llevamos casi diez años creando y rehaciendo marcas en hospitality, salud, retail y corporativo. Y casi siempre el problema no es que la marca se vea mal: es que no sabe qué quiere decir.
Propósito, posicionamiento, arquitectura y territorio. La base sobre la que se decide todo lo demás.
Nombre, claim, tono y vocabulario. Cómo suena tu marca cuando habla, y qué no diría nunca.
Logotipo, tipografías, color, sistema gráfico y dirección de fotografía. Un lenguaje completo, no un símbolo suelto.
Guías vivas, plantillas y componentes para que tu equipo aplique la marca sin llamarnos cada vez.
Papelería, señalética, uniformes, merchandising y presentaciones. Todo lo que la marca toca cada día.
Cómo se cuenta el cambio a tu equipo, a tus clientes y al mercado. Un rebranding también se comunica.
Negocio, categoría, competencia y percepción real. Con entrevistas internas incluidas.
Plataforma de marca, posicionamiento y territorio. Aprobado antes de dibujar nada.
Rutas creativas, identidad verbal y visual. Te enseñamos opciones con criterio, no un catálogo.
Manual, plantillas y aplicaciones. La marca lista para vivir fuera de la presentación.
Implantación, formación al equipo y revisión. Estamos cuando llega el primer caso raro.
Trabajamos con tus tiempos, tus herramientas y tu gente. Y con un interlocutor que conoce tu marca, no un buzón compartido.
Diseñamos la marca y también la ponemos a funcionar en social, campañas y punto de venta.
PepAI Lab, nuestra división de IA y automatización, nos ayuda a producir más y mejor. Siempre con supervisión humana.
Medimos lo que importa para tu negocio y te lo contamos claro. Sin métricas de vanidad para rellenar un informe.
Sectores: hospitality y lujo · salud y pharma · moda y retail · ecommerce · corporativo e institucional · ocio y cultura.
Entre ocho y dieciséis semanas según el alcance y el número de aplicaciones. Un naming o una arquitectura de marca compleja alargan la fase estratégica.
Depende del alcance: no cuesta lo mismo la identidad de una marca nueva que el rebranding de una compañía con veinte puntos de contacto. Te pasamos un presupuesto cerrado por fases.
Casi nunca. El naming solo entra cuando el nombre actual limita el negocio, no se puede registrar o ya no dice lo que la empresa hace.
Sí. Todos los originales editables, las versiones para cada uso y el manual. La marca es tuya.
Coordinamos la parte creativa con tu equipo legal o con un agente de la propiedad industrial, y adaptamos el proyecto a lo que sea registrable.
Podemos, pero pedimos siempre una fase corta de estrategia. Sin posicionamiento, el diseño se convierte en una cuestión de gustos.
Cuéntanos qué necesitas y te decimos cómo lo haríamos.